Avatar, the Last Airbender

  • -

Avatar, the Last Airbender

Category : TV

Mucha gente me venía recomendando esta serie desde hace un buen rato: primero mi alumno-amigo Mauro que es un gran fanático y entendido del Avatar y después de él todo el mundo que la ha visto. A pesar de haber pescado algunos capítulos sueltos en el Nickelodeon no había podido sentarme tranquilo a seguirla desde el primer episodio, cosa que estoy haciendo ahora.
Avatar, the Last Airbender es un excelente producto animado desde todo punto de vista: la propuesta estética, ideológica y narrativa es inmejorable. Los personajes (sobre todo Aang y Katara) son queribles desde el primer segundo que aparecen, y eso lo logran sin perder ni un segundo la profundidad moral de la que están investidos. Cada capítulo funciona como un laberinto de aventuras en sí mismo y además como un fragmento significativo de un cuadro narrativo mayor: todo se encamina al enfrentamiento final en que el Avatar deberá salvar al mundo y restaurar el equilibrio. El mensaje es mesiánico y universal, pero a diferencia del discurso religioso, no tiene ni un gramo de solemnidad o condescendencia.
Justamente en esto último reside el encanto de la serie: lo primero que me llamó la atención es el tono justo que tiene entre el humor y el misticismo, entre la sitcom y la serie de aventuras.
Para los entendidos la serie está llena de referencias a los principios del kung-fu, el sintoísmo, la filosofía religiosa budista, el profundo amor oriental por la naturaleza, la vida y los valores humanos, el hinduísmo, etc.
En esta época en que los padres se quejan y se rasgan las vestiduras por las porquerías que los pendejos ven en la tele, sería una buena idea que adquieran un cacho de contexto y les presenten este producto como una alternativa más que conveniente. Y si ya sus pendejos son fans del Avatar que ni se les ocurra meterlo dentro de la misma bolsa con la sentencia: “esos dibujitos japoneses ponen a los chicos rrrhheeevioleeentoss” (dicho con tonadita de vieja mendocina que no entiende nada).
Por canal Nickelodeon, imperdible.